Evita una estafa al comprar un inmueble
Comprar un inmueble requiere prudencia, porque un descuido puede convertirse en una estafa. El primer paso es comprobar que el título de propiedad sea auténtico y esté realmente a nombre del vendedor. Para eso es recomendable solicitar en la Jurisdicción Inmobiliaria un certificado que muestre si la propiedad tiene hipotecas, embargos o algún litigio activo.
También es esencial verificar la identidad del vendedor. Si la persona que realiza la venta es un representante, debe presentar un poder notarial válido y actualizado. Cualquier negativa a ofrecer documentos oficiales o cualquier excusa para evitar mostrar papeles es una señal de alerta.
Además, es imprescindible visitar el inmueble. Confirma que existe, que coincide con la descripción del título y que no esté ocupado por terceros. En caso de terrenos, revisa mojones, accesos y colindancias para asegurarte de que estás viendo exactamente lo que estás comprando.
Ningún pago debe realizarse sin antes firmar un contrato de opción o promesa de venta debidamente notariado. Allí deben indicarse el precio, la forma de pago, los plazos y las penalidades. Siempre utiliza transferencias o métodos de pago verificables y evita el efectivo, ya que no deja rastro legal.
Por último, revisa si la propiedad tiene deudas de impuestos o permisos pendientes, especialmente en proyectos en construcción. La asistencia de un abogado especializado puede evitarte muchos problemas, ya que detectará cualquier irregularidad. Si el vendedor te presiona para pagar rápido, ofrece un precio demasiado bajo o se niega a entregar documentos, lo más prudente es detener la negociación.


